"De ingeniera a profesora de yoga, la respiración fue el punto de inflexión"
- 19 jun
- 2 min de lectura

Durante más de 20 años trabajé como Ingeniera en Sistemas en empresas nacionales e internacionales.
Como muchas personas, vivía enfocada en cumplir objetivos, resolver problemas y responder a las exigencias del día a día. Siempre había algo más por hacer, algo más por lograr.
El día nunca alcanzaba. Y cuando finalmente terminaba, mi mente ya estaba ocupándose del día siguiente.
Entre el trabajo, las responsabilidades y los compromisos cotidianos, había aprendido a seguir adelante sin preguntarme demasiado cómo estaba yo.
Y como suele ocurrir en la mitad de la vida, aparecieron también otros desafíos: acompañar a mis padres y a mi abuela en sus procesos de envejecimiento, asumir nuevos roles y aprender a sostener emocionalmente situaciones para las que nadie nos prepara.
Hasta que llegó una etapa en la que todo empezó a tambalear.
Lo personal, lo profesional y lo económico se mezclaron en una tormenta que me obligó a detenerme y replantearme muchas cosas.
Fue una etapa difícil, pero también profundamente reveladora.
Comprendí algo que todavía hoy me acompaña: si yo no tomo decisiones sobre mi vida, la vida terminará tomándolas por mí. Y muy probablemente no sean las que realmente deseo.
Fue entonces cuando apareció el YOGA.
Lo que comenzó como una simple curiosidad terminó convirtiéndose en un camino de transformación. Y si bien las posturas llamaron mi atención, fue "la respiración consciente la que produjo el cambio más profundo".
Descubrí que algo tan simple y natural como respirar podía ayudarme a calmar la mente, reducir tensiones, recuperar energía y volver al momento presente.
Comprendí que muchas veces vivimos en piloto automático, respondiendo a las demandas de todos, hasta que olvidamos escucharnos a nosotros mismos.
Han pasado muchos años desde entonces.
Me formé como profesora de yoga, profundicé mis estudios en Yoga Terapéutico, Somática y Esferokinesis, y seguí aprendiendo algo que hoy considero fundamental: el bienestar no sucede por casualidad; se cultiva día a día.
No cuando tengamos más tiempo.
No cuando se resuelvan todos los problemas.
No cuando las circunstancias sean perfectas.
HOY.
Por eso, en el marco del Día Internacional del Yoga, quiero invitarte a compartir una práctica especial. Un encuentro para hacer una pausa. Para respirar conscientemente. Para mover el cuerpo con amabilidad. Para aflojar tensiones.
Y para recordar algo que solemos olvidar: también merecemos dedicar tiempo a nuestro propio bienestar.
Clase Online Gratuita
Celebración del Día Internacional del Yoga
📅 Viernes 26 de junio🕢 19:30 hs💻 Modalidad en vivo (online)
✨ Participación gratuita con inscripción previa.
👉 Inscribite aquí: https://forms.gle/ck5x4vnyjRG8CGyr9
Te espero para compartir juntos este espacio de bienestar y crecimiento.
No necesitas experiencia previa.
No importa tu edad ni tu condición física.
Solo necesitas una conexión a internet, una silla, un espacio tranquilo y las ganas de regalarte una hora para vos.
Si sentís que es momento de salir un poco del piloto automático y reconectar con tu bienestar, será una alegría acompañarte.
Nos vemos...en el mat! Y si te gustó, compartilo.
Namasté.
Marce.




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